Rebranding para empresa de desarrollo de software enfocada en conectar talento y tecnología
Año
2026
Client
Consiss Innovation Labs
Website
consiss.com
Acerca del proyecto
Consiss es una empresa de desarrollo de software con 26 años en el mercado, enfocada en conectar talento y tecnología. A lo largo de su historia ha realizado ajustes visuales alineados a distintas tendencias, pero manteniendo el mismo logotipo como elemento central de su identidad.
Con el tiempo, estos cambios generaron una identidad visual poco cohesionada, donde convivían decisiones gráficas de distintas épocas sin una narrativa clara que las unificara.
El reto del rebranding no era cambiar por completo quién era la marca, sino redefinir cómo debía verse y percibirse en la actualidad, respetando su trayectoria pero alineándola con una visión más sólida y contemporánea.
Reto a resolver
La adaptación constante de la identidad visual a tendencias del momento provocó que la marca se percibiera temporal y poco consolidada.
Los cambios frecuentes impedían que la identidad se asentara en el mercado, afectando el reconocimiento y dificultando la construcción de una relación sólida con los clientes.




Insights
La marca tenía una dualidad clara: desarrollo de software y atracción de talento. El reto del rebranding fue fortalecer esa convivencia sin fragmentar la identidad.
Dado que el logotipo era el único elemento que se había mantenido a lo largo del tiempo, se decidió preservarlo como punto de reconocimiento y memoria de marca. En lugar de rediseñarlo por completo, el enfoque estuvo en actualizar el sistema visual: tipografía, paleta, degradados y recursos gráficos, buscando coherencia y proyección a largo plazo.
El azul, presente desde los inicios de la empresa, se mantuvo como base estratégica por su asociación con estabilidad, reforzando la parte tecnológica del negocio.
El naranja se incorporó como contrapunto: aporta dinamismo, cercanía y energía, equilibrando la solidez del azul y representando el lado humano y de atracción de talento.
La intención no fue modernizar por tendencia, sino construir una identidad más coherente, capaz de sostener ambas áreas del negocio bajo un mismo sistema visual.
Iteraciones clave
La propuesta de redefinir el sistema visual surgió a partir de una necesidad operativa interna. La comunicación (presentaciones, documentos y mailing) no estaba homologada, lo que generaba múltiples versiones de materiales para clientes.
A partir de este escenario, tomé la iniciativa de reestructurar el sistema visual completo. Fue un proceso de varios meses que implicó reuniones con distintos departamentos para entender qué materiales necesitaban y cómo los utilizaban en su día a día.
El objetivo no era solo mejorar la estética, sino construir una base visual funcional que facilitara el trabajo interno y proyectara una imagen más coherente hacia el cliente.
Después de varias iteraciones y alineaciones internas, se consolidó una propuesta final que unificó criterios visuales y optimizó la producción de materiales.


Reflexion
Cambiar constantemente la identidad no solo afecta la percepción externa, también impacta internamente: materiales desactualizados, falta de unidad entre departamentos y pérdida de coherencia en la comunicación.
Cuando la identidad se consolida, se vuelve parte de la cultura. Elementos como backgrounds para reuniones, stickers, plantillas preestablecidas o recursos compartidos no son detalles menores; ayudan a que las personas se sientan parte de una misma comunidad yz al mismo tiempo, optimizan tiempos y procesos.
Aprendí que una marca sólida no solo proyecta profesionalismo hacia afuera, también construye pertenencia hacia adentro.
Tomar la iniciativa de impulsar este proyecto dentro de la empresa me enseñó que los cambios estructurales toman tiempo y requieren constancia. También confirmé que los pequeños detalles no son superficiales: son los que construyen coherencia y generan sentido de pertenencia.

